
Kristjana
Kristjana es artista y su marido Jói trabaja en un banco. Jói se ofreció a supervisar sus finanzas, ya que es su especialidad. Al principio, ella se sintió aliviada, pero ahora le resulta incómodo no tener acceso a sus cuentas bancarias. También piensa que es injusto que Jói a veces se niegue a darle dinero para sus necesidades, aunque él mismo compre tabaco y alcohol con su dinero.
Cuando ella le pide a Jói que la involucre en sus finanzas, él siempre le resta importancia con respuestas ingeniosas sobre que esto es demasiado complicado para ella y que no debería preocuparse y le pregunta si realmente no confía en él con las finanzas.